En esta última semana recibí varios mails confirmando una vez más lo que todos los años pasa. Me voy a detener en una de ellos que es totalmente representativo de los demás:
“Hola Profe: ¿Cómo anda? Yo sinceramente desilusionada.
Usted sabe lo que me costó recibirme, los esfuerzos que hizo mi familia, para poder pagarme la pensión y mandarme las encomiendas con comida todas las semanas desde mi pueblo. Pero ellos sabían de mi vocación y apostaron a mí y yo traté de devolverles lo que hacían formándome para ser la mejor profe.
Hoy recién recibida estoy amargada y desilusionada…Acabo de tomar una suplencia en una escuela de Junín y después de tomar la prueba integradora y promediar las notas del trimestre que me dejo la profesora titular, tuve 12 alumnos sobre 34 que se llevaban la materia a diciembre.
Cerré notas pasé la planilla a la preceptora y la sorpresa fue cuando la directora de la institución, a la que conocí por primera vez ese día, me llamó y me dijo:
Querida, te pido que por favor reveas esas notas, dale algún trabajito a los que según vos decís que no pueden promocionar, porque no quiero que se la lleven más de dos o tres.
Que le puedo decir profe, me quedé paralizada, me acorde de Ud. cuando nos hablaba de inclusión SI pero con Calidad, me acordé de Usted cuando nos decía que exigiéramos y mas a los mas pobres, porque era la única manera de que salieran de la marginalidad y sentí ASCO, me sentí un vil gusano que debía obedecer la orden de un superior que en ese momento perdió todo mi respeto.
Solo atiné a preguntar:
Disculpe Sra. Ud. ¿Está segura de lo que me está pidiendo?
Ella muy suelta de cuerpo me respondió:
Querida en esta escuela mando yo y no quiero tener “kilombo” con mi inspector. Si ellos me piden que no haya muchos desaprobados yo les hago caso.
Vos recién empezás nena, cuando pases diez años dentro del sistema, nadie te va a tener que decir nada, lo vas a hacer sola, vas a aprobar a todos y felices vacaciones para ellos y para vos, hasta marzo no trabajas!!
Decir que me pisotearon mi dignidad es poco.
En este momento siento que todo no era como me imaginaba…Siento que soy una pobre docente más que si no quiere tener problemas debe obedecer y resignarse.
Estoy pensando que hacer, si seguir en esto y jugarme por lo que pienso y siento o dejar todo y dedicarme a otra cosa.
Perdón por el mail, se que no es su mejor momento pero necesitaba su consejo, su palabra que para mi siempre fue referencia de cómo comportarme en mi carrera docente. Gracias.”
Como este caso recibí tres en la semana, mas numerosos comentarios de sala de profesores. Los destinatarios en general fueron docentes jóvenes.
Si tengo que expresar algo sobre esto vuelvo a decir lo mismo por lo que lucho durante años.
Están destruyendo la educación…Confunden Inclusión con “Regalito de Navidad”…Confunden Inclusión con política educativa que garantiza “mas burros dentro de la bolsa”…
Sres.Inspectores, Basta de sugerencias inmorales, haga honor a la exigencia que un puesto de la responsabilidad del de Ustedes exige…
Al docente le importa su trabajo, y la ética del mismo.
Los docentes se sienten indefensos y bastante desamparados, y se dan cuenta de que el tópico de que nuestra profesión no está reconocida socialmente se vuelve demasiadas veces verdad.
Pero lo que quiero decirles ahora, es que he decidido no perder la ilusión y seguir luchando.
En la semana abrí los e-mailes de los alumnos con sus trabajos, y por un lado me llena de alegría lo que son capaces de hacer, aunque por otro veo que aún tienen ciertos fallos a los que hay que poner pronto remedio.
Así que no puedo concederme el lujo de desanimarme; pero es que ellos y su confianza y sus avances tampoco me lo permitirían.
Así que quiero compartir con ustedes una cita de Martin Luther King:
“Si supiera que el mundo se acaba mañana, yo, aún hoy, plantaría un árbol”.
No sé si esto realmente tiene alguna importancia para ustedes, pero yo quiero hacerles saber que continuaré disfrutando dando mis clases y buscando nuevos enfoques, sin importarme las horas que tenga que dedicar a aprender y a seguir para adelante.
Quiero hacerles saber que nada podrá hacer callar mi boca y expresar lo que siento.
Quiero hacerles saber que “tantas veces intentaron matarme…pero tantas veces voy a resucitar”, porque siento pasión por lo que hago, porque mi prioridad son los pibes, mis alumnos y porque prefiero morir con las botas puestas pero apostando a que LAS UTOPÍAS TAMBIEN SON POSIBLES.
A MI ALUMNA, A MI COLEGA HOY, le respondo simplemente NO ESTAS SOLA, hay muchos que piensan como nosotros, hay muchos que quieren la mejor educación para nuestros alumnos, a veces no se animan a expresarlo por miedo, por temor a represalias, pero están y cuando despierten y vean que sus superiores son unos incapaces y chupamedias, que están en el cargo por acomodo político y que lo único que les interesa es el dinero, se hará JUSTICIA, porque con la EDUCACIÓN NO SE JUEGA, porque es la única arma que podrá hacernos libres.

Falta de interés del alumno 
